La familia Pérez Greco es la fundadora de las heladerías Glasol, empezaron con un local en la Avenida Reino de Valencia en el año 2000. Aquí estaba localizada la fábrica hasta que se trasladó a la Calle Conde Torrefiel un año después, lo que permitió ampliar su primer local.

En el año 2004 inauguraron la segunda heladería, esta vez en Abastos, acercando sus helados a una de las zonas de marcha de Valencia.

Posteriormente, en 2007, abrieron la heladería en Blasco Ibáñez con el objetivo de acercar sus helados a la playa.

El cuarto y último local de esta cadena de heladerías artesanales abrió sus puertas en el año 2010, en Avenida de Francia. Gracias a ella Glasol puede ofrecer sus productos en una de las zonas más turísticas de Valencia, la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

El objetivo de Glasol es que todos los barrios importantes de Valencia tengan cerca una de sus heladerías para poder disfrutar de sus productos durante todo el año.

 

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La fábrica artesanal Glasol

Fundada en 2001, un año después de la apertura de la primera heladería en Valencia, fue una apuesta de futuro para la familia Pérez Greco, que buscaba el crecimiento y expansión de su marca.

Desde que elaboraron el primer sabor con sus recetas artesanales siempre han utilizado productos naturales y frescos, sin conservantes, colorantes o saborizantes. Gracias a esta elaboración artesanal consiguen respetar la calidad, seguridad e higiene propia de los productos artesanales.


Durante todos estos años su objetivo ha sido mejorar día a día para conseguir un estilo y personalidad que les diferencie del resto. Es gracias a esta fábrica la que han logrado crear los mejores sabores clásicos y los más innovadores.

La horchata también es elaborada artesanalmente con la mejor materia prima del mercado.

Todos los procesos se realizan con una maquinaria artesanal y moderna, con controles exhaustivos de calidad, creando nuevas recetas y diseñando la presentación de sus productos, siempre supervisado por su maestro heladero y repostero.